El interés en los microgreens o microbrotes, al igual que en los germinados, está creciendo cada vez más desde que iniciamos Lilliput allá en 2013, desde entonces, hemos visto cómo el consumo de estos alimentos vivos ha tenido un crecimiento un exponencial muy interesante.

Desde nuestro punto de vista, creemos que este auge quizá se deba a que cada vez estos micro vegetales están ganando más protagonismo en la alimentación saludable, también, porque cada vez son más los hosteleros que buscan añadir toques culinarios diferenciadores que hagan de sus platos algo fuera de lo común. Sea uno u otro, lo importante es que la demanda está en aumento y crecerá cada vez más.

¿Pero cuán grande es la demanda de estos micro vegetales?

Esta pregunta no es sencilla de responder, porque si bien es cierto que el sector Hostelero en España es muy importante, y que cada vez hay más Ecotiendas y Supermercados que ofrecen brotes y germinados a los consumidores finales, también hay que tener presente que quienes llevan muchos años metidos en el sector, aprovechan las demandas para salir y cubrir la oferta del mercado.

Este hecho puede hacerte pensar que ¿si ya están los grandes metidos, qué van hacer los pequeños entonces?

Aunque no lo parezca, tener a los grandes subidos en el ring (si están es porque hay demanda, créeme), tiene su lado bueno. Sí, ya que si en lugar de ofrecer un producto de elaboración industrial (lo que ya hacen), consigues entregar un producto más artesano, de calidad y ajustado a la medida de los clientes que sepan apreciarlo, terminarás por abrirte un hueco en un mercado que es mucho más estandarizado y rígido. Recuerda que, la suma de valores más allá del simple producto, siempre marcará la diferencia.

El trabajo no es sencillo, pero tampoco es imposible.

¿Qué deberías tener en cuenta si te lo estás planteando?

Antes de plantearte o no una idea de negocio de este tipo, lo primero que debes preguntarte es, ¿cuánto sé de cultivos de brotes? ¿conozco la diferencia entre hacer germinados y microgreens? ¿tengo sitio dónde hacerlo? y la más importante de todas ¿a quién se lo vendo?

Si tienes las respuestas, pregúntate además ¿Cuán lejos o cerca está tu cliente ideal? y ¿Cuánto te supone en gastos de transporte llegar hasta este cliente?¿Cuánto supone la cuota de autónomo para facturar?. Son costes que debes medir muy bien, porque serán éstos los número rojos más representativos en las cuentas de tu negocio.

Las semillas, que no siendo las más difíciles de asumir, en cuanto a coste se refiere, tienen una gran ventaja, el rendimiento. De media, unas semillas de germinación, con buenos índices o ratios de brotación, pueden llegar a dar rendimientos de entre 3 y 10 veces su valor en peso. Esto quiere decir que por cada 100 gramos secos que utilices, puedes recoger en tus cultivos más del doble de lo que usaste en semillas. Ojo, esto no ocurre en todas las variedades, pero sí en muchas de las que normalmente se consumen.

¿Brotes cortados o brotes vivos?

Esta es otra de las preguntas importantes que debes hacerte, ya que aquí entran en juego diferentes variables, y dependen principalmente no sólo del tipo de cultivo que quieras hacer (germinado o brote) sino de cuánto quieras producir y en qué formato te interesa vender.

Por otro lado, están las normativas sanitarias que rigen la producción y venta de germinados y brotes (en España y Europa son muy estrictas) y para ellos, da igual si eres un productor de 100 kg a la semana que de 10 kg al año.

¿Qué es mejor entonces, cultivar brotes o germinados?

Me gusta decir que es mejor empezar haciendo brotes que montarse directamente con la producción de germinados. En el primer caso, hay más atajos normativos y menos restricciones que te permiten empezar sin tanto apuro administrativo, en el segundo, la cosa es más compleja.

¿Se puede ganar dinero con ello?

Sí se puede, ¿cuánto? bueno, eso ya dependerá de lo que seas capaz de hacer y ofrecer. Eso requiere acción de calle y oído a las necesidades.

Pero, ¿dónde se puede ganar más vendiendo brotes? la respuesta quizá apunte más al sector hostelero, y no tanto porque puedan pagar más cantidad de dinero por lo que ofreces, sino por la rotación que puede generar ofrecerle un producto fresco y de calidad. Esto no quiere decir que sea el único sector al que se le pueda sacar partido, pero desde mi punto de vista, es con el que puedes empezar a dar un movimiento de caja más rápido.

Variedades de microgreens que no deben faltar

Si te lo estás planteando, pero no tienes muy claro qué variedades puedes ofrecer a esos posibles clientes, ten por seguro que los siguientes serán de interés para ellos:

Las más básicas: brócoli, mostaza, rábanos, guisantes.

Algo un poco más diferenciador: Mizuna, berros, lombarda, girasol

A los hosteleros les encantan los colores y sabores exóticos, y existen variedades de microgreens para complacer gran cantidad de gustos.

Puedes ver un artículo en el que te hablo de algunas variedades poco convencionales que gustan a todo hostelero.

Puedes empezar armando packs de producto, pequeños lotes variados, esto te permite sacar más en un mismo cultivo. Además, pueden llegar a ser de gran interés para esos potenciales compradores si lo adecuas correctamente a sus necesidades. Es una cuestión de ofrecer algo más que sólo brotes, o vender barato (no caigas en guerra de precios, por favor). Busca siempre la manera de sumar valor a lo que hagas y mira de entregar soluciones a las necesidades comunes que éstos puedan tener.

No pienses que porque a unos les funciona bien cultivar y vender, a tí también te funcionará y con la misma receta. Cada caso es único y debes valorar no sólo las ganas. El tiempo, el dinero, el tipo de cliente, y tu propuesta de valor son puntos clave que debes definir, testar y validar.

En nuestro, cuando empezamos en 2013, la Hierba de Trigo fue la protagonista y gran impulsora de Lilliput, con ella testamos y validamos teorías de aciertos y errores en un mercado que apenas empezaba a entender lo que era comer de forma saludable, de color verde y diferente.

Hoy, el boom de lo ecológico, el veganismo, vegetarianismo y demás hábitos de alimentación sana están pasando a ser «una moda» y eso (para bién más que para mal) es un gran punto a favor.

¿Qué puedes hacer hoy para aclararte?

Lo primero, pensar muy bien sobre estos temas, y sobre todo sacar números, salir a la calle y preguntar o testar posibles compradores y ver a cuántos de esos posibles clientes necesitas como mínimo para comenzar (es algo elemental, pero hay que decirlo).

Nos encantaría poder darte un plan de empresa de éxito para que copies y pegues, pero eso sería un delito. No existe algo así, si te lo ofrecen duda de él, porque cada caso tiene muchas variables en juego y no siempre coinciden o son iguales entre unos y otros.

Lo que sí podemos hacer hoy por tí, es darte una guía, aunque más bien me gusta llamarlo un TEST VERDE. Se trata de una serie de cuestiones (preguntas) que deberías hacerte y tener resueltas si realmente quieres iniciar una actividad de este tipo.

Es un pdf gratuito, que será de ayuda tanto si estás empezando como si ya lo tienes en marcha.

Para hacerlo, tómate un tiempo sin teléfonos, Internet ni cosas por hacer. Es importante que seas sincero contigo mismo y respondas lo que pienses. No se trata de aprobar o no, se trata de estudiarlo y visualizarte en ello.

Espero sea de utilidad para tí.

Si te ha gustado el post o quieres que hablemos de otros temas relacionados, no dejes de pedirlo en los comentarios.

PD: Si por otro lado, deseas un asesoramiento personalizado relativo al cultivo de microbrotes, estaremos encantados de poder ayudarte a iniciar correctamente una actividad que te permita empezar y cumplir con las exigencias normativas.

Recibe un saludo!

Luis de Lilliput