Existen innumerables formas de cultivar germinados en casa, desde germinadores caseros hechos con materiales reciclados, hasta germinadores automáticos que sólo necesitan estar conectarlo a la corriente. En este post te contamos todo lo que necesitas saber para germinar hoy.

¿Por qué cultivar germinados en casa?

Esta pregunta quizá la tengas ya resuelta. Desde nuestro punto de vista, germinar en casa es garantía de seguridad alimentaria (tienes el control de tu cultivo) y también es una experiencia gratificante el hecho de cultivar tu propio alimento. Germinar en casa te asegura estar al corriente de todo lo que ocurre, ya que eres tú el único responsable del cuidado y de la higiene que estos pequeños gigantes necesitan.

Otra razón por la que deberías germinar en casa es lo fácil que resulta hacerlo. Si bien es cierto que algunas semillas requieren de un poco más de técnica, la gran mayoría puede hacerse dedicando sólo un minuto al día. Los más pequeños de la casa disfrutarán, sin duda alguna, de ver cómo crecen estos pequeños y maravillosos alimentos.

¿Qué métodos hay para germinar?

Hay muchas formas de cultivar los germinados en casa, sobre una tela o algodón como en el cole, en germinadores de plástico (automáticos o no), en coladores de cocina, sobre sustrato vegetal, en fibra de coco, en tarros o botes de cristal, y otros tantos más.

Cada uno de estos métodos funciona mejor para determinadas semillas. Aquí os dejamos algunas recomendaciones.

Bote de cristal:

Legumbres y semillas no mucilaginosas. Siempre que la boca no encharque la semilla, en principio no debería haber problema para que puedan crecer.

Bandejas de torre:

Semillas pequeñas menos las mucilaginosas. A la hora de utilizar este método conviene que el agua de riego en cada bandeja esté limpia, si sólo se riega desde arriba, el plato inferior recogerá la suciedad de las bandejas superiores y esto puede estropear el cultivo.

Bandeja simple:

Ya sea de barro o de plástico, es posible hacer todas incluyendo mucilaginosas. Si cultivas mucilaginosas, ten en cuenta que estas semillas no deben estar encharcadas durante largos períodos de tiempo, el exceso de agua las termina estropeando. Utiliza fibra de coco o un sustrato vegetal que pueda absorber el agua sobrante.

Germinadores automáticos:

Según si es de torre o de bandejas, pueden germinar mucilaginosas. Con este tipo de germinadores, hay que vigilar la circulación de agua y de aire, si una de estas falla puede estropear todo el cultivo.

Saco de germinación:

Todas incluyendo mucilaginosas. Si deseas cultivar semillas de este tipo, es mejor hacerlo en combinación con una que no lo sea. De todos los métodos, bolsa de germinación es uno de las técnicas más eficientes y fáciles de utilizar.

La bolsa de germinación

Esta técnica, menos conocida quizá, es un método que simula bastante bien las condiciones de humedad que las semillas necesitan para crecer. Las semillas están diseñadas (por naturaleza) para crecer en un ambiente húmedo y aireado (por todas partes) como es el suelo. Cuando utilizamos un germinador tipo automático o de bandejas, siempre hay una parte en la que las semillas no reciben suficiente ventilación, o incluso llegan a enjuagarse bien en cada lavado o riego. Esto es un factor determinante en la aparición del tan temido moho.

En los botes de cristal, existe una mayor probabilidad de que las semillas se pongan malas o haya algún problema de germinación. En este caso el aire solamente entra por la boca del bote y hay que tener mucho cuidado con el enjuague para que no quede agua al apoyar el bote. No es un sistema de aireación muy democrático ya que sólo las semillas cercanas a la boca del bote reciben aireación.

Germinados de remolacha roja en bolsa de germinación

Sin embargo, esto no ocurre con las bolsas de germinación. Con este método, cultivar germinados en casa es sencillísimo ya que las semillas están completamente aireadas y húmedas, y además protegidas del aire directo y por tanto de resecarse.

Por otra parte, cuando las bolsas de germinación se enjuagan, al dejarse escurrir, toda el agua sobrante escurre y no encharca, por lo que es más difícil que crezcan hongos o las semillas se pudran. Y lo mejor de todo es que también se pueden cultivar semillas mucilaginosas como la rúcula, la albahaca, los berros, siguiendo una técnica de combinación.

¿Cuál es el mejor material para las bolsas de germinación?

El mejor material para las bolsas de germinación es el tejido 100% lino o 100% cáñamo. ¿Por qué estos tejidos? Porque mantienen muy bien la humedad, resisten muy bien los ataques de hongos y no cierran el poro, por lo que la aireación es constante. Por tanto, son los mejores tejidos para cultivar germinados en casa. El algodón, a pesar de ser un tejido vegetal cierra mucho el poro cuando se humedece y puede llegar a encharcar las semillas, por lo que no es recomendable su uso para germinar.

¿Cómo germinar semillas?

Para germinar una semilla, independientemente del método que utilices,  debes asegurarte de mantener una temperatura  y una humedad constante durante el ciclo. Para que lo entiendas mejor, debes saber que todas las semillas necesitan agua (hidratación y riego)  y una temperatura media de entre 10 y 20 grados (25ºC o más puede ser muy caluroso). Lo demás es cuestión de tiempo y paciencia.

Otro detalle que debes tener en cuenta es que la cantidad de germinados que deseas obtener. No todas las semillas tienen el mismo rendimiento a la hora de germinar. Por ejemplo, la alfalfa tiene un rendimiento increíble, casi 10 a 1, es decir, por cada 10 gr de semillas obtienes 100 de germinados. A diferencia de semillas como la soja mung o soja verde, que tiene un rendimiento casi del 1 a 1.

Cuando hablamos de eficiencia, entonces sí podemos hablar de métodos, para nosotros sin duda, la bolsa o saco de germinación es el más eficiente y práctico. Si quieres ver cómo se hace, no te pierdas el vídeo que dejamos a continuación.

Instrucciones para cultivar germinados en casa en bolsa

Instrucciones para cultivar germinados en casa en bolsa

En realidad todas las semillas se deberían poder germinar, es el ciclo natural de la vida vegetal. Si bien es cierto que NO TODAS las semillas germinadas se pueden consumir, hay un número bastante amplio del que podemos disfrutar sin correr riesgo alguno.

Algunas de las semillas más comunes para germinar en casa son:

Alfalfa: Rica en fitoestrógenos, ideal para regular niveles hormonales y azúcar en sangre.

Brócoli: Fuente de antioxidantes y sulforafanos. Poderoso anticáncer.

Berros: Antiviral y expectorante.

Cebolla: Favorece la circulación sanguínea, antibiótico natural.

Cilantro: Digestivo y aromático.

Col kale y col lombarda: Fuente de vitamina C y antioxidantes.

Fenogreco: Ideal para combatir la acidez estomacal o reflujos, estimula el apetito.

Guisante: Fuente de proteínas vegetales, los brotes verdes tiernos son fuente de enzima DAO (relacionado con la histamina)

Girasol: Fuente de aminoácidos y vitaminas, sobretodo en brotes.

Mostaza: Ricos en vitamina C y antioxidantes.

Soja verde y otras legumbres: Ricos en proteínas vegetales y vitamina C.

Trigo: Ricos en vitamina E, los brotes verdes de trigo son un poderoso oxigenador y depurador.

 

También puedes germinar, o más bien activar, los fruto secos como las almendras, los anacardos, cacahuetes, etc.

 

¿Cuándo empezar a germinar?

Hoy es un buen momento, empieza con las semillas más sencillas. La alfalfa, los rábanos y las legumbres son buenos para comenzar. Si tienes dudas o te pierdes un poco, pregúntanos ! recuerda que estamos para ayudarte.

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